SAME se capacita en protocolo EAD para urgencias en salud mental
Personal del SAME se formó en el Protocolo EAD para evaluar, contener y derivar crisis de salud mental en el domicilio, desde intoxicaciones y consumo hasta violencia sexual.

Personal del SAME —operadores, enfermeros, médicos y choferes de ambulancias— participó de una capacitación sobre el Protocolo de Abordajes de las Urgencias en Salud Mental (EAD), a cargo de la Secretaría de Salud Mental y Consumos Problemáticos del Ministerio de Salud de la provincia. El objetivo fue brindar herramientas para la atención, evaluación y derivación de situaciones de crisis en el ámbito domiciliario.
La jornada incluyó el análisis de criterios para la evaluación del riesgo, la identificación de señales que requieren intervención farmacológica o contención mecánica, y la definición de destinos posibles para el traslado según la evaluación inicial del equipo de salud.
Temas y situaciones trabajadas
Durante la formación se abordaron las distintas manifestaciones que el personal puede encontrar en el domicilio. Según explicó Silvia Herrera, parte del equipo docente, “cuando hablamos de manifestaciones posibles con las que se pueden encontrar nos referimos a intoxicaciones, consumo, ideación suicida, intento de suicidio, desborde emocional, duelo y angustias, hasta violencia por motivos de género y agresión sexual”.
La capacitación también puso énfasis en la recolección de información relevante: antecedentes personales y psiquiátricos, otras condiciones clínicas preexistentes y el contexto social de la persona, factores que influyen en la decisión sobre el tipo de intervención y la necesidad de derivación.
Además de criterios clínicos, los asistentes trabajaron protocolos prácticos para actuar en el lugar, evaluar la peligrosidad y coordinar traslados con los servicios correspondientes. Se discutieron escenarios en los que la contención psicológica es prioritaria frente a aquellos que exigen medidas farmacológicas o de contención física.
El cierre de la jornada remarcó la importancia de contar con protocolos claros para optimizar la respuesta del SAME en situaciones de urgencia en salud mental y favorecer decisiones seguras sobre atención y derivación, siempre atendiendo antecedentes y el entorno social de la persona afectada.