Internacionales

Ucrania atacó refinerías en Tatarstán y una planta química en Samara

El Estado Mayor ucraniano informó ataques a dos refinerías en Nizhnekamsk (Tatarstán) y a una planta química en Toliati (Samara), que provocaron incendios y agravan la crisis de combustible en Crimea.

Compartir en:

Ucrania atacó refinerías en Tatarstán y una planta química en Samara

El Estado Mayor ucraniano informó que fuerzas de Ucrania llevaron a cabo ataques aéreos nocturnos contra dos refinerías ubicadas en Nizhnekamsk, Tatarstán, y una planta química en Toliati, región de Samara, que provocaron incendios en las instalaciones afectadas.

Ucrania atacó dos refinerías rusas en Tatarstán

Según el comunicado, una de las refinerías alcanzadas es TANEKO, con una capacidad de procesamiento superior a 16 millones de toneladas anuales y dedicada a la producción de derivados como gasóleo y combustible para aviación. La otra planta, identificada como TANF‑NK, procesa crudo pesado con alto contenido de azufre y condensados de gas. Por su parte, la fábrica atacada en Toliati fabrica material sintético que, según la nota, se emplea en la producción de misiles.

Los coches hacen cola para repostar en una gasolinera después de que las autoridades restringieran la venta de combustible debido a la escasez de suministro provocada por la invasión rusa en la ciudad turística de Yevpatoriya, en Crimea, a orillas del mar Negro, el 3 de junio de 2026 (REUTERS/Alexey Pavlishak)

Objetivos militares y alcance de la ofensiva

El Estado Mayor ucraniano añadió que, además de los blancos industriales, sus fuerzas alcanzaron puntos de observación y comando en la región rusa de Kursk y objetivos en zonas del este de Ucrania ocupadas por tropas rusas. En esos sectores, reportó golpes sobre concentraciones de efectivos, un depósito de material de artillería y diversos centros logísticos.

Las autoridades militares de Kiev sostienen que estas operaciones nocturnas son parte de una campaña sostenida: según el Estado Mayor, los ataques contra refinerías y otros objetivos energéticos, industriales y militares dentro del territorio ruso se repiten con frecuencia casi diaria.

Repercusiones en Crimea

La ofensiva contra la infraestructura energética y logística vinculada al abastecimiento de Crimea agravó una crisis de combustible en la península, que incluyó largas filas en estaciones de servicio y una marcada escasez de combustibles cuando se aproximaba la temporada turística. Los bombardeos con drones y las acciones contra refinerías, depósitos, oleoductos y camiones cisterna en la ruta terrestre entre Rusia y Crimea quedaron señalados como causas directas del desabastecimiento, según los informes citados en el parte.

Ante la escasez, las autoridades rusas implementaron cupos de venta y racionamiento: registraron la venta limitada a 20 litros por vehículo a la semana mediante cupones prepago que, según se indicó, se agotaron rápidamente. Moscú admitió públicamente la magnitud del problema, reconocimiento que en los reportes se interpreta como una señal de la presión que enfrenta la logística regional y el abastecimiento civil y militar.

Las fuentes consultadas señalaron además que la campaña ucraniana obligó a improvisar soluciones de transporte y suministro, como el uso de puentes flotantes, y que la situación derivó en la cancelación de numerosas reservas hoteleras y en prácticas especulativas en los precios del combustible en la península.

El Estado Mayor ucraniano insistió en que las operaciones continuarán orientadas a golpear la infraestructura que sustenta el despliegue y el abastecimiento ruso, mientras que las autoridades en Moscú procuran mitigar el impacto sobre la población y la logística militar.

#Ucrania#refinerías#Crimea#Tatarstán#Samara